Locura total en el Madison Square Garden: los Knicks dieron vuelta un partido increíble
11 de junio de 2026
El conjunto neoyorquino remontó una diferencia récord en una definición dramática y quedó muy cerca de conquistar el máximo trofeo.
Lo que tenés que saber
- New York Knicks venció a San Antonio Spurs por 107-106.
- El equipo local levantó una desventaja de 29 puntos.
- OG Anunoby convirtió la canasta decisiva a un segundo del final.
- La serie quedó 3-1 a favor de los Knicks.
- El triunfo también generó repercusiones en la concentración de la selección de Estados Unidos.
La jornada del Madison Square Garden entregó uno de los capítulos más impactantes en la historia de las Finales de la NBA. Los New York Knicks revirtieron una diferencia de 29 puntos frente a los San Antonio Spurs y se impusieron por 107-106 en un desenlace que mantuvo la incertidumbre hasta la última posesión.
El momento decisivo llegó cuando restaba apenas un segundo en el reloj. Tras un lanzamiento fallido de Jalen Brunson, OG Anunoby apareció cerca del aro para corregir la trayectoria del balón y darle a su equipo una victoria que quedará registrada entre las más recordadas de la competencia.
“La mano derecha de Dios”, lo definió Karl-Anthony Towns en la conferencia de prensa posterior, en una clara referencia a la “Mano de Dios” que se popularizó con el gol de Diego Armando Maradona ante Inglaterra en el Mundial de 1986.
Por su parte, la cuenta oficial de la NBA destacó la magnitud de lo ocurrido.
“Los Knicks completan la remontada de 29 puntos para la victoria. La mayor remontada en la historia de las finales de la NBA”.
Un arranque demoledor de los Spurs
Durante gran parte del encuentro, el desarrollo favoreció claramente al conjunto texano.
San Antonio dominó desde el salto inicial y cerró el primer cuarto con una ventaja de 19 puntos. La diferencia siguió creciendo durante el segundo período hasta llegar al descanso con un contundente 76-49.
El equipo dirigido por Mike Brown encontraba enormes dificultades para contener la eficacia ofensiva de su rival, que acumuló 14 triples durante la primera mitad.
Cuando todo parecía perdido, los Knicks escribieron una de las páginas más épicas que ha visto el baloncesto. ??
— Zona Deportiva (@zonadep_tv) June 11, 2026
New York remontó una desventaja de 29 puntos para derrotar 107-106 a los Spurs en el Juego 4 de las Finales de la NBA, completando la mayor remontada registrada en… pic.twitter.com/t4oE8GwxYi
La reacción de New York cambió la historia del partido
El panorama comenzó a modificarse después del entretiempo.
Jalen Brunson y OG Anunoby lideraron una reacción que despertó al público del Madison Square Garden. Un parcial de 13-0 permitió reducir distancias y devolver competitividad a un partido que parecía definido.
Brunson cerró su actuación con:
- 36 puntos
- 5 rebotes
- 7 asistencias
Anunoby también resultó determinante con:
- 33 puntos
- 7 triples convertidos
La remontada tomó forma durante el último cuarto, cuando los Knicks lograron acercarse progresivamente hasta pasar al frente en el tramo decisivo.
El cierre agónico que desató la euforia
Con menos de dos segundos por jugar, San Antonio conservaba una ventaja mínima de 106-105.
Victor Wembanyama, figura de los Spurs con 24 puntos y 13 rebotes, había mantenido a su equipo en partido durante toda la noche.
Sin embargo, en la última acción, Brunson lanzó desde larga distancia sin éxito. El rebote ofensivo quedó en manos de Anunoby, quien alcanzó a empujar el balón hacia el aro para establecer el 107-106 definitivo.
La acción provocó una explosión de festejos entre los aficionados presentes en el estadio.
Las repercusiones tras una remontada récord
La magnitud de la victoria generó repercusiones inmediatas dentro y fuera del ambiente de la NBA.
“Esto quedará grabado en la historia no solo de los Knicks, ni solo de la NBA, sino de todos los deportes. Esta es una de las remontadas más grandes de la historia del deporte: 29 puntos, la mayor cantidad en la historia de las Finales de la NBA. Uno de los momentos más grandiosos que jamás verás”, lo definió el periodista Jared Schwartz.
Por su parte, The New York Times resumió el acontecimiento con el siguiente enfoque:
“Los Knicks protagonizan una remontada histórica en el cuarto partido contra los Spurs, a una victoria del título”.
También señaló:
“La mayor remontada en un partido de la historia de las Finales de la NBA y dejando a los New York Knicks a una victoria de su primer título desde 1973″.
Las voces de los protagonistas
Tras el encuentro, Mike Brown destacó la relevancia de la jugada final.
“No sé si hubo una jugada más importante que cualquier otra en la historia del baloncesto de los Knicks. Fue un rebote ofensivo importantísimo, un rebote ofensivo importantísimo”.
Luego agregó:
“La forma en que tuvo que controlarla y encestarla, sin duda es el tiro más icónico en la historia del baloncesto neoyorquino”.
Anunoby también explicó cómo vivió la acción que definió el partido.
“Me dijeron que necesito centrarme en los rebotes. Sobre todo en los rebotes ofensivos, y simplemente usar mi habilidad, tamaño, fuerza y atletismo para tener un impacto en los rebotes ofensivos. Y sucedió al final. Le pasé el balón a Jalen. Tuvo un buen tiro, y yo simplemente me lancé a por él. Intenté hacer un mate con un toque o algo así. El balón me pasó por encima de la cabeza, así que no pude hacer un mate de verdad. Así que intenté darle un toque suave y entró“.
La serie quedó al borde de una definición
Con este resultado, los Knicks tomaron una ventaja de 3-1 en las Finales y quedaron a una victoria de conseguir su primer campeonato desde 1973.
Además, la histórica remontada llegó hasta la concentración de la selección masculina de fútbol de Estados Unidos.
Un video difundido por Tyler Adams mostró a varios futbolistas celebrando el triunfo desde el hotel donde preparan su debut mundialista frente a Paraguay. Entre los más efusivos aparecieron Brenden Aaronson, Antonee Robinson, Tim Weah y Chris Richards.
La única excepción fue Haji Wright, simpatizante de Los Angeles Lakers, quien observó la escena sentado mientras recibía bromas de sus compañeros.


